Conceptos básicos


Información sobre drogas


Tipos de tratamiento







Tipos de tratamiento

Desintoxicación médica

La desintoxicación se utiliza normalmente como un tratamiento precursor de otros tratamientos y su objetivo es el de paliar los efectos que puede tener la interrupción del consumo de drogas. Consiste en administrar medicación disminuyendo paulativamente las dosis hasta lograr la abstinencia de la persona.

Puede realizarse de manera ambulatoria u hospitalaria.

Este tipo de tratamiento no está diseñado para manejar los problemas psicológicos, sociales y de conducta asociados con la adicción y, por lo tanto, no suele producir cambios duraderos de comportamiento, necesarios para la recuperación.

Psicoterapia

Además de los tratamientos farmacológicos, las intervenciones para modificar el comportamiento, especialmente la terapia cognitivo-conductual, pueden resultar eficaces en reducir el uso de drogas en los pacientes tratados por causa de abuso de drogas. La prestación de servicios terapéuticos en una combinación óptima para cada persona reviste importancia crítica para el éxito de los resultados del tratamiento.

La terapia de manejo de situaciones dotan a las personas de los recursos necesarios para afrontar aquellas situaciones que pueden resultar conflictivas para ellas, y constituirse como ambientes que estimulen o desencadenen el deseo de comsumir.

Las intervenciones de la conducta cognitiva se han ideado para ayudar a modificar el pensamiento, las esperanzas y los comportamientos del paciente y para aumentar su habilidad de hacerle frente a varios factores causantes de tensión nerviosa en la vida.

Programas de tratamiento de mantenimiento agonista (Mentadona)

En noviembre de 1997, los Institutos Nacionales de Salud (NIH), que son centros de investigación médica que nacieron en los Estados Unidos, reunieron a un Grupo de Consenso sobre el Tratamiento Médico Eficaz de la Drogadicción. Este grupo de expertos de toda la nación concluyó que las adicciones a los opiáceos son enfermedades del cerebro y trastornos médicos que en realidad sí pueden tratarse eficazmente. Recomendó firmemente (1) mayor acceso a los programas de tratamiento de mantenimiento a base de metadona para las personas que están adictas a la heroína y otras drogas opiáceas; y (2) la eliminación de reglas federales y estatales, así como de otras barreras, que impiden acceso a estos programas. También recalcó la importancia de ofrecer orientación psicológica contra el abuso de sustancias, terapias psicosociales y otros servicios de respaldo al paciente, que fomenten la retención y el éxito de los programas de tratamiento de mantenimiento a base de metadona.

La Metadona, un medicamento opiáceo sintético que obstaculiza los efectos de la heroína durante unas 24 horas, tiene una historia de éxitos probados cuando se receta en concentraciones suficientemente altas para las personas adictas a la heroína. El LAAM, que también es un fármaco opiáceo sintético para tratar la adicción a la heroína, puede impedir los efectos de la heroína hasta 72 horas. Otros productos aprobados son la naloxona, que se utiliza para tratar los casos de dosis excesivas, y la naltrexona, que obstruyen los efectos de la morfina, la heroína y otros opiáceos. También se están estudiando otros medicamentos utilizados en los programas de tratamiento contra la heroína.

Programas residenciales

El modelo de programa residencial más conocido es el de Comunidad Terapéutica (CT). Las CTs suelen tener una duración de meses y el tratamiento tiene estructuras muy definidas. Ponen énfasis en la “resocialización” del residente y usan la comunidad entera como componente activo del tratamiento.