Estos fármacos son los que más se recetan en la práctica clínica (tratamiento de los trastornos de ansiedad) dado que presentan menos efectos secundarios que los barbitúricos.
Normalmente inducen a un estado de relajación muscular y somnolencia. En algunas ocasiones producen deshinibición y la persona que las utiliza puede llegar a mostrarse excitable, o incluso agresivo.
En dosis elevadas provocan náuseas, aturdimiento, confusión, disminución de la coordinación psicomotriz, etc.
Las benzodiacepinas tienen capacidad de desarrollar dependencia a las mismas. Los síntomas de abstienencia son: aumento de la ansiedad, insomnio, irritabilidad, naúseas, dolor de cabeza y tensión muscular, temblor y palpitaciones y variaciones del estado de ánimo. |
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